Se llama “
LEGO SERIOUS PLAY“, y nació como un ejercicio interno de la compañía:
Implementado por empresas como Google y Shell, se trata del nuevo
“fetiche” de los ejecutivos en el mundo. Asisten a talleres en los que
juegan con piezas lego, para mejorar su desempeño laboral. El miércoles
27 se realizó uno en Chile.
Sobre una mesa cubierta con un mantel azul, un par de manos luchan
por seguir las instrucciones de un danés que, en inglés, les pide
construir una estructura que mejor represente la idea de emprendimiento y
en el menor tiempo posible. Esto, utilizando únicamente unas cuantas
piezas del tradicional juego LEGO.
A diferencia de lo que muchos podrían pensar, esas manos no son las
de un niño, sino que son las de adultos que participan de un taller.
Se trata de
“LEGO SERIOUS PLAY”, una de las últimas
y más comentadas iniciativas desarrolladas por la firma danesa, que el
miércoles pasado tuvo su primer apronte en tierras chilenas, en la
apertura del XX simposio de Percade.
En esa oportunidad, cerca de
500 chilenos asistieron a un taller dirigido por
Robert Rasmussen, el creador de
“SERIOUS PLAY”.
En él, además de poner a prueba sus habilidades motrices, los
asistentes tuvieron que desarrollar al máximo su imaginación y su
capacidad de trabajo en equipo.
UN ÉXITO Cerca de 500 personas asistieron al primer taller de Lego. Nunca se había hecho uno tan grande.
En el mundo, la iniciativa es tan popular, que distintas entidades
están reclutando a sus futuros empleados, utilizando la técnica.
PricewaterhouseCoopers, por ejemplo, ha pedido a sus postulantes
construir torres altas y fuertes, usando el menor número de ladrillos de
Lego posible. En abril pasado, en tanto, quienes querían formar parte
de Google, debían pasar una prueba de fuego: utilizar legos para
construir puentes en miniatura.
El sistema funciona haciendo que los participantes del taller se
agrupen de a cuatro o seis personas, para luego invitarlos a pensar en
algún tópico relevante desde el punto de vista empresarial. “Se les
plantean preguntas, y la idea es que en vez de responderlas, ocupen sus
habilidades para construir la respuesta con los LEGO”, dice Robert
Rasmussen, el creador. Una vez terminada la construcción, los
participantes comienzan a explicar sus ideas y a conocer cómo funcionan
las del resto. “El sistema permite que todos los asistentes tengan el
mismo nivel de intervención”, agrega el ejecutivo.
El “juego” persigue resultados concretos. Por lo mismo, no se trata
de que cualquier empresa ponga a sus trabajadores a armar figuritas.
Detrás del sistema existe una metodología patentada por Lego, que se
está implementando alrededor del mundo.
El ideólogo de
“LEGO SERIOUS PLAY” asegura que
entender cómo funciona el sistema es complejo, pero que sus resultados
sirven para identificar problemas en la organización o para hacer más
confortables los ambientes de trabajo.
Existen diferentes formatos para este juego serio. Algunos de los
talleres duran dos horas -así fue en Chile-, y con ellos se pretende
desarrollar la imaginación. Existen otros que duran medio día y que
buscan generar y trabajar la identidad de la empresa, mientras que los
que se extienden por un día completo fomentan el trabajo en equipo. El
más largo de estos talleres tiene una duración de entre un día y medio y
dos días, y persigue la creación de estrategias para una empresa. Este
último es el más apetecido por los ejecutivos, y puede llegar a costar
cerca de $7 mil por persona en ciudades como El Cairo.
Robert Rasmussen creó el método hace 6 años, cuando la empresa se estaba reestructurando
“LEGO SERIOUS PLAY” nació hace cerca de seis años de la mano de
Robert Rasmussen.
El ejecutivo recuerda que en esa época LEGO estaba pasando por un
proceso de reestructuración en el que se analizaban nuevas formas de
enfrentar los desafíos del futuro: “Se hablaba mucho de que había que
construir estrategias, pero no estaba claro cómo hacerlas. Así que
surgió la idea de ocupar las piezas de lego para expresar nuestras
ideas”, dice.
Luego de obtener exitosos resultados al interior de la empresa, se dieron cuenta que expandir la metodología del
“SERIOUS PLAY”
era justamente una de las acciones que mejor se relacionaban con la
idea de avanzar hacia futuro que buscaba LEGO. Actualmente imparten
talleres alrededor del mundo a clientes de la talla de Shell,
Procter&Gamble y Google, entre otras empresas.
Pero la máquina creativa en LEGO no se detiene y hoy están
trabajando en nuevos proyectos que podrían ver la luz próximamente.
Rasmussen adelanta que la idea ahora es aprovechar al máximo las
capacidades tecnológicas que ofrece el popular mercado de los juegos de
video.